fotocaritas2011Sebastián Mora: "Las políticas dedicadas a las personas más pobres son esenciales para una sociedad que se quiera llamar justa y solidaria"
Aumentan las donaciones privadas y el número de voluntarios
Jesús Bastante, 23 de octubre de 2012 a las 12:06
Esta memoria son chispas de esperanza en mitad de las turbulencias. Es una buena noticia el aumento de voluntarios y de donantes, es posible la esperanza 
 
(Jesús Bastante).- Vivimos inmersos en la crisis, y en la falta de esperanza. Y, sin embargo, la lucha contra la pobreza continúa. Pruega de ello es la labor que a diario realiza Cáritas Española, que este mediodía presentó su Memoria 2011. Un informe que muestra cómo el año pasado se invirtieron 250,6 millones "por una sociedad más justa e inclusiva", como destacó su secretario general, Sebastián Mora, quien hizo un llamamiento contra los recortes públicos. "Las políticas dedicadas a las personas más pobres son esenciales para una sociedad que se quiera llamar justa y solidaria".


En la Memoria, se explican los datos más destacados de la inversión de Cáritas Española, que el año pasado destinó 250,6 millones de euros a la lucha contra la pobreza y la desigualdad. De ellos, dos tercios provienen de fondos privados, y sólo un tercio de aportaciones de las Administraciones. Supone un incremento del 1,3% respecto al año anterior. "En tiempos de recortes, los donantes de Cáritas incrementaron su aportación en un 3,4%", incidió.
"Llevamos años soportando y reaccionando ante los efectos de la crisis. Está llegando el momento de que generemos una nueva sociedad. Se pueden construir muchas cosas, se puede crear, se puede vivir de otra manera", recalcó Mora, quien insistió en que "esta memoria son chispas de esperanza en mitad de las turbulencias. Es una buena noticia el aumento de voluntarios y de donantes, es posible la esperanza. Son pequeñas chispas, pero sin ellas sería posible transformar la sociedad".
En los últimos cinco años, la red de Cáritas aportó 1.150 millones de euros en sus distintos programas sociales, especialmente en la acogida y atención primaria, la cooperación internacional, la vivienda o la lucha contra el desempleo. "Cáritas ha estado con las personas más pobres", destacó Mora. Más de seis millones de personas se han visto beneficiados con estas ayudas, 1,8 millones en España (200.000 personas más) y 4,5 millones en el Sur.
"Gracias al trabajo gratuito desarrollado por 64.251 voluntarios (un 4% más que en 2010) a través de las más de 6.000 Cáritas parroquiales y 68 Cáritas diocesanas repartidas por todo el país, ha sido posible aportar luz, creatividad y esperanza a las situaciones de gran vulnerabilidad que viven muchas personas".
Mora también destacó los números que no se muestran en la Memoria: ayudas en especie, alimentos, libros.... Que día a día "se parten y se comparten". El secretario general de Caritas abundó en la presencia de la red de Cáritas en todas las parroquias, lo que le permite convertirse en un imprescindible observador de una realidad que hay que continuar cambiando. Más donaciones, más voluntarios en momentos de zozobra, todo un éxito.
"Cáritas ha tratado de estar presente en los lugares de mayor pobreza y exclusión", añadió Mora, quien destacó tres programas: empleo e inserción laboral (27 millones), vivienda (2,6 millones de manera directa, y muchos más de forma indirecta a través de la atención primaria y acogida, con 42,5 millones). "Tener las necesidades básicas cubiertas, un techo donde vivir y un trabajo donde desarrollarse como persona".
"Cáritas no es una entidad asistencialista, sino que asiste a la persona en todo su momento, y por eso entendemos que hay pilares que no podemos dejar de lado". La vivienda, el trabajo y la alimentación son algunos de ellos. Y es que en España sigue habiendo miles de personas sin hogar, o viviendo en hacinamiento. "Mucho más grave que el desahucio son las miles de familias que están viviendo en una habitación".
Personas sin hogar, mayores, familias, menores, inmigrantes.... son otros de los aspectos que aborda Cáritas. Sebastián Mora alertó del riesgo de la falta de atención sanitaria a los inmigrantes en la nueva legislación, así como en la pérdida de trabajo (48%) y pobreza con respecto a la población autóctona (el doble de riesgo).
En cuanto a la Cooperación Internacional, Mora pidió ser más solidarios con los países del sur ahora que nosotros también estamos pasando por dificultades. "Somos una misma familia humana, hijos e hijas del mismo Dios". Los fondos se han incrementado hasta casi llegar a 30 millones de euros, que benefician a 4,5 millones de personas en todo el mundo a través de las 162 Cáritas repartidas por todo el mundo.
"Hemos aprendido mucho de los países del Sur, de cómo se organizan para generar riqueza en medio de la pobreza, de cómo todos tienen en cuenta a los más pequeños. Tenemos más que aprender de los países del sur que darles".
No hay nadie tan pobre que no tenga nada que enseñar, ni nadie tan rico que no necesite aprender, añadió.
Finalmente, Mora destacó la austeridad y la sencillez de los presupuestos de Cáritas, que sólo invierte un 6,3% en gastos de gestión y Administración (cuatro décimas menos que en la Memoria anterior). El secretario general de Cáritas recordó la petición a todos los ciudadanos de que "tenemos que seguir incrementando nuestro compromiso con los más pobres, para hacer camino conjuntamente, colaboración económica y de voluntariado. Es el tiempo de la esperanza".
Por su parte, el obispo responsable de Cáritas, Alfonso Milián, arrancó su intervención recordando el reciente documento de la Comisión Permanente sobre la crisis, y su vocación por luchar contra las injusticias. "Cáritas actúa dentro de una Iglesia que, viviendo toda ella en la caridad, da también cauce a la calidad de los fieles de muchos modos, que permite el intercambio de dones".
"La comunidad cristiana debe ser signo de esperanza, apostando por la dimensión integral de cada persona, siendo instrumentos de la caridad, la fraternidad y la solidaridad, de la que se da cuenta en la Memoria de Cáritas", añadió Milián, quien pidió a los ciudadanos "reforzar su compromiso por los cada vez mayor número de desatendidos".
"Hoy necesitamos ofrecer signos de esperanza a las familias que no pueden hacer frente al pago de sus viviendas y son desahuciadas. Es urgente encontrar soluciones que permitan a estas familias hacer frente a sus deudas sin verse en la calle. No es justo que resulte tan gravemente comprometido el derecho básico de una familia a disponer de una vivienda".
"Sin la familia, sin la protección del matrimonio y la natalidad, no habrá salida posible a esta crisis", apuntó el prelado, citando el documento de la Permanente. Caminos de libertad, solidaridad y justicia, son las claves, en opinión de Milián.
Por otro lado, el presidente de Cáritas, Rafael del Río, agradeció las palabras del obispo, "un soplo de esperanza". Los datos de la Memoria, insistió, "quieren ser una puerta abierta a la esperanza" un intento de hacer llegar a toda la sociedad la luz del evangelio" que inspira el compromiso de nuestros miles de voluntarios".
"Las soluciones son posibles, aun en tiempos tan difíciles como estos", recalcó Del Río, quien resaltó cómo desde la Iglesia se está respondiendo "al grito que nos lanzan los excluidos". "La lucha contra la pobreza es algo a lo que ninguno de nosotros puede sentirse ajeno, y mucho menos en estos tiempos. Es una lucha que también compete a los poderes públicos, a quienes urgimos a identificar las prioridades del bien común, y poner a las personas por delante de los números a la hora de articular medidas políticas. Creemos que otra sociedad es posible. Por eso, esta memoria quiere ser una ventana abierta a la realidad transformadora que Cáritas y la Iglesia ponen cada día allí donde la pobreza se manifiesta".
Los gozos y esperanzas, las tristezas y angustias de los pobres de hoy, también son los nuestros.
En el turno de preguntas, Sebastián Mora criticó la "erosión" de las políticas para los más desfavorecidos, que "tienen una consecuencia ética, y también para la cohesión social". Mora reconoció que este año "las aportaciones públicas del Gobierno han decrecido".
El perfil de los empobrecidos "no ha cambiado demasiado" en el último año y medio, aunque "la pobreza, al ser más extensa, al afectar a más capas de la población, ha ido variando". Así, se observa una "juvenalización y una feminización de la pobreza", así como la "invisibilización de los más pobres, porque han visto cómo otras personas que estaban más integradas, han ido copando esos espacios. Los más excluidos antes de la crisis, siguen siendo los más excluidos".
Cuestionado por los efectos de la supresión de la tarjeta sanitaria a inmigrantes, Mora apuntó que muchos de ellos "comienzan a tener miedo a acercarse a los centros, y esto genera una gran inseguridad". Además, algunos están dejando de ser atendidos en sus enfermedades.
Finalmente, el secretario general de Cáritas reaizó cuatro llamamientos: 
1.- A la comunidad cristiana: agradecimiento y petición de un mayor compromiso. Tenemos que seguir dando más de lo que tenemos
2.- A la sociedad: esta salida de al crisis nos compete a todos. Todos tenemos parte de la solución en nuestras manos.
3.- A las instituciones económicas públicas o privadas: que la cuenta de resultados no sea el único elemento que tenemos que mirar. Tenemos que resaltar el valor de la gratuidad

4.- Llamamiento al Gobierno: las políticas para los más pobres tienen eu ser las primeras, y a partir de ahí construir la sociedad. Son también políticas de educación, sanitarias, de vivienda, y son políticas para el desarrollo integral para la personas y las familias. Que no se olviden que los últimos no son los que han motivado la crisis, y son los que más la sufren.

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