Basilia Cornago Zapater, que después sería conocida como Sor Mónica de Jesús, nació en Monteagudo (Navarra) el 17 de mayo de 1889. Fue la tercera de diez hermanos. Educada en el ambiente de una familia rural de profundas raíces cristianas, a la edad de 19 años sintió la llamada del Señor hacia la vida religiosa e ingresó en el Monasterio Santa María Magdalena de Agustinas de Baeza. Allí falleció santamente el 14 de junio de 1964.

sormonicadejesus

Sor Mónica era una religiosa de velo blanco o hermana de obediencia, es decir, de las más humildes del convento; sin estudios especiales, pero con un amor a Dios tan grande que imponía respeto por su comportamiento y por el ejemplo que daba a las demás religiosas.

Hizo su profesión simple el 6 de enero de 1910. Durante dos años estuvo habitando en el convento de Martos, donde hizo sus votos solemnes y donde mantuvo su primera entrevista con el P. Eugenio Cantera, el que, como director espiritual, conoció su alma profundamente, durante cuarenta años. De Martos, en 1914, volvió a su monasterio de Baeza, del que no salió, sino durante el periodo de la guerra civil, alojada en algunas casas de familias baezanas, y entre los meses de abril a julio de 1939, en que estuvo con su familia en Monteagudo, en el convento de La Encarnación, de Madrid y en Serradilla (Cáceres), regresando definitivamente a Baeza el 19 de julio de 1939, para permanecer aquí hasta su fallecimiento.

Bien proporcionada, más bien alta, de color agradable, morena y algo sonrosada. Ojos grandes y negros, de mirada profunda y dulce. Voz agradable. Su andar, muy natural aunque algo vivo. Gran personalidad. De temperamento alegre, simpático, muy equilibrado. Era sencilla, prudente, caritativa y obediente. Siempre se preocupaba de alegrar la vida de los demás. Su manera de ser inspiraba algo especial, sobre todo con la mirada, como si estuviera siempre en la presencia de Dios, aunque atendía muy bien y con toda servicialidad a cuantos acudían a ella.

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Imagen barroca del Cristo de la Caída (convento de la Magdalena, Baeza) que siempre inspiró gran devoción en sor Mónica.

Cualquier tiempo que Sor Mónica dedicara a la contemplación le parecía siempre poco, “porque poniendo todo el amor y toda la pasión por Dios –decía – no es suficiente ningún tiempo”, pues ese amor pide eternidad, pide plenitud.

Ya en vida había alcanzado del Señor muchos favores para los demás y había tenido diversas actuaciones que se pueden calificar de proféticas, incluso fenómenos de bilocación o de visión a distancia que le permitían saber de hechos que ocurrían a muchos kilómetros.

Se le aparecía Jesús muchas veces, y hasta le cambiaba su corazón por el suyo. Su ángel custodio, a quien llamaba el hermano mayor, era su compañero constante. Con frecuencia se le aparecían las almas del purgatorio para pedirle ayuda o para agradecerle sus oraciones. Se firmaba: Sor Mónica toda de Jesús.

El 8 de diciembre de 1979 –quince años después de su muerte– se abrió la Causa de Beatificación en la Catedral de Baeza. Desde aquel momento la intercesión de Sor Mónica empezó a hacerse notar con más poder. Y a ella acuden los fieles con gran confianza.

Justo a los 28 años de su muerte, el 14 de junio de 1992, el Papa Juan Pablo II decretó la Declaración de Virtudes de esta religiosa ejemplar.

La oficina de la Causa de Canonización de Sor Mónica de Jesús está en el Monasterio de Santa María Magdalena, Calle Magdalena, 10, 23440 Baeza (Jaén); e-mail: Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

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